En su alocución, la edil manifestó que antes que nada hay que tener en cuenta la opinión del vecino que ve con preocupación la cercanía de los crematorios de su vivienda. “Se debería solicitar el estudio del impacto ambiental correspondiente ante esta medida. Si el estudio permite la instalación del crematorio dentro del ejido municipal debería ser a una distancia no menor a 2.000 metros de la zonas urbanas y pobladas”, expresó Correa. En sintonía, durante el debate, solicitó que se modifique el artículo primero y que el Ejecutivo Municipal realice un estudio de impacto ambiental. Agregó que se encuentra realizando el proyecto que tomará estado parlamentario la semana entrante, pero que el mismo tenga en cuenta estos aspectos. “Mi propuesta es crear un Crematorio Público Municipal que se encuentre alejado de la zona céntrica de la ciudad para que no pueda afectar la salud pública o sino en el ejido municipal pero a más de 2 mil metros de la zona urbana. Estoy analizando bien los lugares y no quiero que el proyecto tenga algún error que pueda perjudicar al vecino. Por eso me tomé el tiempo para poder presentarlo bien”, sostuvo Correa. Por último, indicó que no es relevante quien presente el proyecto, sino realizar algo que realmente pueda beneficiar a los vecinos, tanto que no los perjudique en la salud pública como también que ayude a quienes no tengan para costear este servicio.